NUESTRAS RAÍCES , nuestros valores

Rosar es un proyecto familiar. 

Siempre hemos valorado la naturaleza y la vida rural, pero desde una mirada que va más allá. Por eso en este proyecto encontramos la manera de desarrollar nuestra pasión por el campo y la innovación.  

En 2020, en la comarca del Jiloca, tierra de secano donde el cereal ha sido protagonista durante generaciones nos aventuramos en un proyecto pionero en España: El cultivo y destilación de rosas Damascena, para la producción y comercialización de hidrolato. Esta flor ha encontrado en el clima seco de nuestro pueblo, Calamocha (Teruel) unas condiciones idóneas para desarrollarse con fuerza y calidad. 

Cultivo pionero en España.

Queríamos apostar por algo diferente, que tuviera valor añadido, pero sin romper con el entorno ni con nuestra manera de entender el campo. 

NUESTRAS RAÍCES, nuestros valores

Rosar es un proyecto familiar.

Siempre hemos valorado la naturaleza y la vida rural, pero desde una mirada que va más allá. Por eso en este proyecto encontramos la manera de desarrollar nuestra pasión por el campo y la innovación.

En 2020, en la comarca del Jiloca, tierra de secano donde el cereal ha sido protagonista durante generaciones nos aventuramos en un proyecto pionero en España: El cultivo y destilación de rosas Damascena, para la producción y comercialización de hidrolato. Esta flor ha encontrado en el clima seco de nuestro pueblo, Calamocha (Teruel) unas condiciones idóneas para desarrollarse con fuerza y calidad. 

Cultivo pionero en España.

Queríamos apostar por algo diferente, que tuviera valor añadido, pero sin romper con el entorno ni con nuestra manera de entender el campo. 

Agricultura ecológica

En Rosar se cultiva bajo normativa ecológica, con métodos respetuosos con el suelo, sin químicos de síntesis, y adaptados al clima seco de la zona. Porque creemos que producir no debe comprometer la vida que le rodea. 

Cuando el ecosistema está equilibrado los cultivos crecen sanos.

La floración de la rosa damascena se concentra en el mes de junio, y durante estas semanas el trabajo en el campo se intensifica. La recogida de las flores se realiza de forma diaria y manual, al amanecer, cuando la concentración de aceites esenciales, así como su carga aromática es mayor. Una vez recogidas, las rosas se destilan diariamente mediante vapor de agua, dando como resultado el hidrolato.

Cada etapa de producción está hecha con amor y cuidado, desde el cultivo hasta la destilación, garantizando un producto de calidad excelente, natural y sostenible que cuida de tu piel y del medio ambiente. 

AGRICULTURA ECOLÓGICA

En Rosar se cultiva bajo normativa ecológica, con métodos respetuosos con el suelo, sin químicos de síntesis, y adaptados al clima seco de la zona. Porque creemos que producir no debe comprometer la vida que le rodea. 

Cuando el ecosistema está equilibrado los cultivos crecen sanos.

La floración de la rosa damascena se concentra en el mes de junio, y durante estas semanas el trabajo en el campo se intensifica. La recogida de las flores se realiza de forma diaria y manual, al amanecer, cuando la concentración de aceites esenciales, así como su carga aromática es mayor. Una vez recogidas, las rosas se destilan diariamente mediante vapor de agua, dando como resultado el hidrolato.

Cada etapa de producción está hecha con amor y cuidado, desde el cultivo hasta la destilación, garantizando un producto de calidad excelente, natural y sostenible que cuida de tu piel y del medio ambiente. 

ECOLÓGICO

En Rosar cultivamos bajo normativa ecológica. 

Porque creemos que producir no debe comprometer la vida que le roda.

Cuando el ecosistema está equilibrado los cultivos crecen sanos.